Justicia económica y ambiental

Asegurarnos de que nuestras comunidades tengan un ambiente seguro y limpio es esencial para el progreso y la integración de las comunidades de inmigrantes y refugiados en nuestro país. Lamentablemente, las comunidades de inmigrantes y refugiados, juntamente con las de personas de color, tienden a ser más perjudicadas por la polución del aire, la contaminación del agua, el cambio climático y otros factores ambientales que pueden producir problemas de salud. Frecuentemente, las comunidades que cargan con la peor parte de esa carga son las que menos han contribuido a la causa del problema.

Tradicionalmente, las soluciones para el cambio climático, la polución y otros problemas ambientales no han considerado la opinión de las comunidades de color ni han tenido en cuenta las necesidades de las comunidades más diversas. Al desarrollar el poder de las comunidades de inmigrantes y refugiados y al crear un espacio para que hagan oír su opinión en debates políticos, OneAmerica trabaja para que todos accedan a la justicia ambiental.

Lo que estamos haciendo:

Justicia climática

Una asociación constituida por OneAmerica, Puget Sound Sage, Washington Community Action Network, Got Green, la Asian Pacific Islander Coalition, El Centro de la Raza, Climate Solutions, Community to Community y el Latino Community Fund elaboró los Principios para la justicia climática [pdf], que constituyen una guía sin precedentes hacia una política en materia de precios del carbono que sea equitativa desde la perspectiva racial y económica.

OneAmerica es socio fundador de la Alliance for Jobs & Clean Energy (Alianza para empleos y energía no contaminante), una amplia coalición de organizaciones sindicales, ambientales, religiosas y defensoras de la igualdad racial. Esta alianza se dedica a buscar soluciones equitativas para el cambio climático en el estado de Washington. También pertenecemos a la “Communities of Color for Climate Justice Coalition” (Coalición por la Justicia Climática para las Comunidades de Color). Esta organización trabaja para garantizar que la voz de las comunidades de color esté plenamente representada en el debate más amplio sobre el cambio climático, incluso dentro de la Alianza mencionada anteriormente.

Reducción de peligros

Transportar petróleo crudo y carbón por ferrocarril es una práctica peligrosa pero creciente a nivel nacional. En el estado de Washington, el petróleo crudo procedente del Yacimiento de Bakken se transporta por la zona oriental del estado, atraviesa la Garganta del Río Columbia (Columbia River Gorge) y sigue hacia el norte a lo largo del corredor de la Autopista Interestatal 5 hacia las terminales y refinerías petroleras.

El radio de media milla (unos 800 m) a lo largo de toda la línea férrea se considera como “zona expuesta a explosiones”. Además, las comunidades que viven y trabajan dentro de esa zona afrontan no solo riesgos crónicos para su salud debido a la calidad inferior del aire sino también una mayor contaminación sonora, además de los riesgos agudos de derrames de petróleo y explosiones letales. A nivel nacional, es más probable que las comunidades más amenazadas por esa práctica mayormente no regulada sean comunidades de color y de ingresos más bajos.

En la ciudad de Vancouver, Washington, OneAmerica se ha sumado a una amplia coalición de defensores que trabajan para prevenir la instalación de una nueva terminal petrolera en su comunidad. Esta terminal —la Tesoro-Savage Vancouver Energy Terminal— recibiría petróleo de los trenes para cargarla en barcos. La creación de nueva infraestructura para la explotación de combustibles fósiles no solo entra en conflicto con nuestros “Principios para la justicia climática”, sino que esta terminal también aumentaría la cantidad de trenes explosivos sobre las líneas férreas de Washington, lo cual incrementaría el riesgo para las comunidades del condado de Clark y otras localidades del estado.

Salud ambiental

La agricultura depende de plaguicidas porque estos matan los insectos y las plantas que perjudican sus cultivos. Pero los plaguicidas pueden causar problemas graves de salud a las personas. Los trabajadores rurales, sus familias y quienes viven cerca de establecimientos agrícolas que aplican plaguicidas frecuentemente se exponen a dichos productos químicos y, en consecuencia, pueden enfermarse gravemente. Con el paso del tiempo, esos productos químicos permanecen en el suelo y penetran en fuentes de agua, con lo cual ponen en peligro la salud de todos en la zona. Creemos que las personas que trabajan mucho para producir los alimentos que comemos merecen vivir una vida sana. Estamos trabajando para proteger la salud de todas las comunidades mediante el mejoramiento de las reglas sobre el uso de plaguicidas.

Arrastre de plaguicidas

El arrastre de los plaguicidas es un problema prevenible que afecta a nuestras comunidades de manera desproporcionada. Ocurre cuando los plaguicidas son llevados por el viento hacia granjas vecinas o transeúntes por lo cual se exponen a productos químicos tóxicos. La notificación a los vecinos y una base de datos completa y pública que mantenga un registro del uso de plaguicidas en tiempo real sería una valiosa herramienta de investigación para la salud pública y de cuidado preventivo para nuestras comunidades. OneAmerica trabaja para fomentar una legislación sólida y normativa que proteja a trabajadores rurales y transeúntes contra los efectos tóxicos del arrastre de plaguicidas.

Traducción de las notificaciones de emergencia

A medida que el cambio climático continúa arrasando las comunidades, a menudo no se traducen a otros idiomas las notificaciones de emergencia, como las que se difundirían en caso de incendios forestales, inundación, terremoto u otros desastres. Nuestras comunidades han estado luchando para asegurarse de que, cuando ocurra un desastre, cada uno sea notificado.